Noticias | - 3:28 pm


¿Está vacío su interior?

¿Está vacío su interior?

La Biblia enseña que Dios creó al ser humano para habitar en él por medio de Su Espíritu. Sin embargo, cada persona necesita tomar la decisión de permitir que Él ocupe ese lugar en su interior.

Dios creó al ser humano para habitar en él

Isaías 45:18 presenta un principio importante. En este pasaje, Dios afirma que creó la Tierra no para que permaneciera vacía, sino para que fuera habitada:

“Porque así dice el Señor que creó los cielos, el Dios que formó la tierra y la hizo, Él la estableció; no la creó vacía, sino que la formó para ser habitada: Yo soy el Señor y no hay otro”.

A partir de este pasaje, podemos hacer una comparación entre una casa y el ser humano. Así como una persona construye una casa para vivir en ella, Dios también creó al ser humano para habitar en él.

Nadie construye una casa con la intención de dejarla vacía. De la misma manera, la Biblia enseña que somos templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20). Esto nos lleva a reflexionar sobre la condición de nuestro interior.

Sin embargo, Dios no obliga a nadie a recibirlo. Cada persona necesita tomar esa decisión y permitir que Él habite en su vida.

Qué hacer

Para recibir el Espíritu Santo, la persona necesita hacer de Dios el único Señor de su vida. Esto significa quitar del primer lugar todo aquello que haya pasado a ocupar una posición que le pertenece a Él.

La familia, el dinero, los proyectos, las relaciones o cualquier otra cosa pueden convertirse en prioridades por encima de la relación con Dios.

Por eso, la reflexión no es solamente si creemos en Dios, sino si realmente le hemos dado el primer lugar en nuestra vida.