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Seguridad en Dios

Seguridad en Dios

Confiar en Dios también implica desarrollar un carácter digno de confianza. La credibilidad, la lealtad y la confianza en Dios se reflejan en nuestras decisiones, relaciones y en la manera en que enfrentamos los momentos difíciles.

Un buen nombre vale más que las riquezas

“Más vale el buen nombre que las muchas riquezas;…” Proverbios 22:1

A partir de este principio, podemos entender que estudiar, trabajar y buscar superarnos son cosas importantes, pero también es necesario cuidar la reputación que construimos a lo largo de la vida. Un buen nombre está directamente relacionado con el carácter que demostramos por medio de nuestras actitudes.

Cuando alguien da su palabra y la cumple, comienza a construir credibilidad. De la misma manera, una actitud desleal puede afectar rápidamente la confianza que tomó años construir.

La credibilidad no se limita al ambiente profesional. También influye en las amistades, las relaciones sentimentales, las sociedades y las relaciones familiares.

Por eso, es importante preservar nuestro buen nombre y, sobre todo, recordar que nuestras actitudes también pueden reflejar la fe que decimos tener.

Confiar en Dios trae seguridad

“Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento” (Proverbios 3:5).

Confiar en Dios no significa dejar de actuar. Cada persona necesita hacer aquello que está a su alcance, cumplir con su parte y entregar a Dios lo que no puede controlar ni resolver.

Quien confía en Dios aprende a separar aquello que puede hacer de aquello que necesita colocar en Sus manos.

Uno hace todo lo que está a su alcance, pero no necesita cargar constantemente con aquello que no puede resolver. Puede entregárselo a Dios porque sabe en quién está confiando.

Esta confianza también puede traer seguridad incluso cuando las circunstancias no salen como uno había planeado.

Los problemas pueden cambiar y las situaciones pueden ser diferentes de lo esperado, pero quien deposita su confianza en Dios no permite que el miedo determine todas sus decisiones.

Cuando los resultados no salen como esperamos

La confianza en Dios también debe permanecer cuando aquello que esperábamos no sucede.

El profeta Habacuc expresó esta confianza incluso en medio de la falta de frutos y recursos:

“Aunque las higueras no florezcan

    y no haya uvas en las vides,

aunque se pierda la cosecha de oliva

    y los campos queden vacíos y no den fruto,

aunque los rebaños mueran en los campos

    y los establos estén vacíos,

 ¡aun así me alegraré en el Señor!

    ¡Me gozaré en el Dios de mi salvación!

¡El Señor Soberano es mi fuerza!

    Él me da pie firme como al venado

    capaz de pisar sobre las alturas” (Habacuc 3:17-19).

Aquí, el versículo nos enseña que nuestra relación con Dios no debe depender únicamente de resultados favorables.

Las decepciones, las pérdidas o las fallas de otras personas no deben determinar nuestra confianza en Él.

Alguien puede habernos decepcionado, pero Dios no deja de ser digno de confianza por causa de lo que otra persona hizo.

La verdadera confianza se demuestra cuando, aun sin entender completamente lo que sucede, decidimos permanecer firmes, hacer nuestra parte y continuar buscando la dirección de Dios.

Participe

Este lunes, participe en la reunión de Prosperidad con Dios en el Santuario de la Familia de Dios

📍 625 S. Bonnie Brae St., Los Ángeles, CA 90057

Una oportunidad para presentar sus proyectos, decisiones y vida financiera delante de Dios, buscando Su dirección por medio de la fe y de Su Palabra.