Noticias | - 4:49 pm
Muchas personas ya conocieron el amor de Dios, pero, en algún momento, permitieron que las ilusiones del mundo las alejaran de la Casa del Padre.
La parábola del hijo pródigo, registrada en Lucas 15, muestra cómo una persona puede tomar decisiones equivocadas, alejarse y desperdiciar aquello que recibió. Sin embargo, también enseña que siempre existe la oportunidad de reconocer el error y regresar.
Al volver, el hijo pródigo no intentó justificar sus decisiones ni responsabilizó a otras personas por lo que había vivido. Al contrario, reconoció su condición y tuvo el valor de regresar a su padre y pedir perdón.
Muchas veces, una persona demuestra valor para tomar decisiones equivocadas, mentir o seguir caminos que la alejan de Dios. Por eso, esa misma valentía debe ser utilizada para cambiar de vida.
El reencuentro con Dios representa una oportunidad para quienes se han alejado de la fe y desean comenzar de nuevo.
No importa cuánto tiempo haya pasado ni cuáles hayan sido los errores cometidos. Cuando existe sinceridad, arrepentimiento y una verdadera decisión de cambiar, la persona puede regresar a la presencia del Padre.
La Iglesia Universal mantiene sus puertas abiertas para quienes desean fortalecer su fe, dejar el pasado atrás y reconstruir su comunión con Dios.
Esta semana nos estaremos enfocando en eso: el Reencuentro con Dios. Muchos han tenido una experiencia con el Padre y otros aún no.
Si hay algo que aprendemos a través de la parábola del hijo pródigo, es que cuando de verdad queremos algo, estamos dispuestos a sacrificar lo que sea para tenerlo. Y, a veces, lo obtenemos y aun así nos sentimos vacíos.
Pero el Padre es justo y nunca falla.
Si usted se alejó de la presencia de Dios por alguna razón, aproveche esta oportunidad para regresar y comenzar una nueva historia.
Santuario de la Familia de Dios: 625 S. Bonnie Brae St., Los Ángeles, CA 90057.
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