Noticias | - 5:19 pm
El Gran Clamor en el Monte Sión reunió este domingo 2 a millones de personas alrededor del mundo, tanto de manera presencial como por medio de las transmisiones de UNIVER Video y YouTube.
Directamente desde Israel, el obispo Edir Macedo, acompañado por obispos de diversos países, dirigió la reunión que marcó la conclusión de la Hoguera Santa y del Ayuno de Daniel. Durante el encuentro, todos fueron invitados a clamar por el bautismo con el Espíritu Santo.

Basándose en Joel 2:15, el obispo Macedo explicó que tocar la trompeta en Sión representa una oración sincera, hecha con todo el corazón:
“Tocad trompeta en Sión, proclamad ayuno, convocad asamblea solemne”.
Dios no espera palabras memorizadas, sino una conversación verdadera.

Durante el mensaje, se destacó que el Espíritu Santo es el mayor regalo que una persona puede recibir. Quien recibe Su presencia pasa a reflejar el carácter de Dios y se convierte en testigo de Su poder.
También se orientó a quienes todavía no han recibido el Espíritu Santo a concentrar toda su fe en este propósito, recordando la enseñanza del Señor Jesús en Mateo 6:6 sobre la oración sincera y personal.

Junto a los obispos y sus esposas, el obispo Macedo dirigió un clamor por todos los que acompañaban la reunión. Los participantes fueron invitados a orar por su salvación, por el bautismo con el Espíritu Santo y por una transformación interior.
También se recordó la promesa de Hechos 2:21: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”.
Al concluir, se destacó que Dios cumple Su Palabra en la vida de quienes creen. Quien recibe el Espíritu Santo refleja el carácter, la justicia y la verdad de Cristo dondequiera que esté.
En el Santuario de la Familia de Dios, quienes deseaban entregar completamente su vida a Dios fueron invitados a acercarse al Altar. Durante la oración, fueron motivados a abandonar sus pecados y comenzar una nueva jornada de fe.