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El llamado a permanecer vigilantes

El llamado a permanecer vigilantes

El ser humano necesita un mantenimiento constante. Por ejemplo, si una persona tiene sobrepeso, puede comenzar a cambiar sus hábitos alimenticios para cuidar su salud.

De la misma manera, cuando alguien ejerce una profesión o realiza un trabajo que requiere práctica para mejorar, se esfuerza no solo por aprender, sino también por mantenerse atento a su desempeño y procurar que su trabajo sea cada día mejor.

Así como necesitamos cuidar diferentes aspectos de nuestra vida, también debemos prestar atención a nuestra condición espiritual, que es fundamental para nuestra relación con Dios.

Por eso, en la Biblia encontramos una advertencia sobre la importancia de permanecer espiritualmente vigilantes:

«He aquí, vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela y guarda sus ropas, no sea que ande desnudo y vean su vergüenza» (Apocalipsis 16:15).

Este versículo nos recuerda la importancia de permanecer espiritualmente preparados.

Pero ¿qué significa velar en nuestra vida diaria?

Velar no significa solamente estar atentos al regreso del Señor Jesús, sino también examinar constantemente nuestras actitudes, reconocer nuestros errores y mantener una comunión sincera con Dios. Esto requiere disposición para corregir aquello que nos aleja de Su presencia y permanecer obedientes a Su Palabra.

Guardar nuestras vestiduras puede entenderse como una imagen de la necesidad de cuidar nuestra condición espiritual y mantener una conducta coherente con la fe que profesamos.

No se trata solamente de asistir a la iglesia, conocer las Escrituras o participar en actividades religiosas. Nuestra comunión con Dios también debe reflejarse en nuestras decisiones, palabras y actitudes.

La fidelidad a Dios no se demuestra únicamente cuando todo marcha bien, sino también cuando somos probados.

Por eso, debemos estar atentos a lo que permitimos entrar en nuestro corazón y a las decisiones que tomamos cada día.

La pregunta que cada uno debería hacerse es:

Si el Señor Jesús regresara hoy, ¿me encontraría vigilante y fiel a Su Palabra?

La verdadera victoria no consiste únicamente en haber vencido una dificultad en el pasado, sino en continuar firmes en la fe, sin permitir que las circunstancias nos aparten de Dios.

Porque no basta con comenzar el camino de la fe. Lo más importante es permanecer fieles hasta el final.