Noticias | - 3:36 pm
Tal vez suene simple, tal vez no, pero para muchos, perdonar es difícil. Y hay que ser justos por un momento: hay heridas que parecen demasiado profundas. Hay personas que nos hicieron daño, destruyeron nuestro interior, quebraron una relación o dejaron consecuencias que aún duelen.
Y frente a eso puede surgir una pregunta difícil: ¿cómo voy a perdonar después de todo lo que me hicieron?
Pero, para contestar esta pregunta, primero se necesita saber qué es el perdón.
La Biblia dice así: “No nos castiga por todos nuestros pecados; no nos trata con la severidad que merecemos. Pues su amor inagotable hacia los que le temen es tan inmenso como la altura de los cielos sobre la tierra. Llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente” (Salmos 103:10-12).
El perdón significa que Dios quita nuestra transgresión y la aleja de nosotros. Es decir, el perdón no cambia lo que la otra persona hizo ni borra las consecuencias, pero nos permite dejar de cargar con el resentimiento y el dolor.
Por eso, el perdón no comienza necesariamente con un sentimiento.
Algo que debemos descubrir es que Dios no nos pide que esperemos hasta sentir ganas de perdonar. Él nos manda perdonar.
Por eso, el Señor Jesús dijo así: “Perdonen a otros, y ustedes serán perdonados” (Lucas 6:37).
Eso significa que podemos tomar la decisión de bendecir, orar y perdonar incluso cuando nuestras emociones todavía dicen lo contrario.
Y aquí está la parte más seria: no se trata solamente de lo que la otra persona hizo. Se trata también de nuestra propia relación con Dios. Si queremos recibir Su perdón, también necesitamos estar dispuestos a perdonar.
Y es con esta fe que el grupo EVG sale a buscar a personas que tienen esta necesidad espiritual, llevando una palabra de fe y recordándoles la importancia de acercarse a Dios, incluso en medio de las heridas y dificultades que están enfrentando.
Cada semana, sus integrantes salen a buscar a quienes necesitan apoyo espiritual, mostrando por medio de sus acciones que también pueden encontrar esperanza, dirección y una nueva oportunidad al acercarse a Dios.
Si desea conocer más sobre este trabajo o formar parte del grupo EVG, visítenos en el Santuario de la Familia de Dios, ubicado en 625 S. Bonnie Brae St., Los Ángeles, CA 90057, o busque la Iglesia Universal más cercana. También puede llamarnos al (800) 581-4141. Nuestros colaboradores estarán disponibles para atenderle.
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