Noticias | - 4:44 pm
Ahorita, vivimos en una época en la que muchos quieren las cosas de manera rápida. Es decir, si algo no da resultados inmediatos, muchos pierden la disposición de seguir adelante.
Resultados inmediatos, conquistas rápidas y comodidad: muchos quieren todo esto solo para evitar procesos difíciles. Quieren obtener sin esperar demasiado.
Lo difícil no es una pérdida de tiempo. Muchas veces, el proceso es lo que nos prepara para recibir aquello que queremos.
¿Qué significa renunciar?
La Biblia enseña lo siguiente:
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame” (Lucas 9:23).
Renunciar es una decisión. La renuncia no se trata solamente de dejar algo atrás, sino de decidir conscientemente qué ocupa el primer lugar. Pero tenemos que entender que renunciar o negarse a uno mismo no sucede una sola vez. Es algo gradual, pero necesario.
Muchas veces, esta renuncia ocurre en el día a día, a medida que uno aprende de sí mismo y reconoce qué está poniendo en primer lugar. Puede tratarse de actitudes, pensamientos, ciertas voluntades o de aquello que nos aparta de Dios. No se trata de dejar todo de una sola vez, sino de renunciar a lo necesario para que haya una transformación.
Si le gustó este artículo y lo que se compartió, le invitamos a escuchar el podcast Con Ellas, donde se abordan temas como este.
Aquí está el episodio: