{"id":338453,"date":"2021-04-05T11:22:12","date_gmt":"2021-04-05T18:22:12","guid":{"rendered":"https:\/\/wwwhml.universalchurchusa.org\/es\/?p=338453"},"modified":"2021-04-05T11:22:12","modified_gmt":"2021-04-05T18:22:12","slug":"la-santidad-del-altar-y-de-la-ofrenda","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/universalchurchusa.org\/es\/noticias\/post\/la-santidad-del-altar-y-de-la-ofrenda\/","title":{"rendered":"La santidad del Altar y de la ofrenda"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u201cPor tanto, si est\u00e1s presentando tu ofrenda en el Altar, y all\u00ed te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda all\u00ed delante del Altar, y ve, reconc\u00edliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.\u201d<\/em><\/strong>(Mateo 5:23-24).<\/p>\n<p>Al instruir a la multitud que Lo o\u00eda, el Se\u00f1or Jes\u00fas mostr\u00f3 que no bastaba que el hombre no asesinara a su pr\u00f3jimo. Por medio de Sus Palabras, en el Serm\u00f3n del monte (Mateo 5-7), vemos que Su voluntad era que nadie deseara la muerte de otro y que ni siquiera sintiera enojo por alguien.<\/p>\n<p>Del mismo modo, no bastaba que el hombre no adulterara, era necesario que ni siquiera hubiese deseado eso (Mateo 5:27-28).<\/p>\n<p>Mientras los escribas y fariseos se satisfac\u00edan solo con el cumplimiento de los rituales religiosos y con una ofrenda sobre el Altar, Dios quer\u00eda m\u00e1s, pues solamente las actitudes externas no son suficientes para agradarle.<\/p>\n<p>Nuestro Salvador mostr\u00f3 que, para tener comuni\u00f3n con \u00c9l, es necesario que el ser humano se ocupe de la pureza y de la santificaci\u00f3n de su interior.<\/p>\n<p>Vale resaltar que toda vez que Jes\u00fas Se refer\u00eda a los escribas y fariseos, Se dirig\u00eda a las principales autoridades religiosas de Israel. Entonces, podemos imaginarnos que, al dar esa ense\u00f1anza, muchos de Sus oyentes eran personas que cumpl\u00edan de modo meticuloso las reglas del juda\u00edsmo.<\/p>\n<p>A t\u00edtulo de ejemplo, veamos c\u00f3mo ocurr\u00eda eso en la pr\u00e1ctica:<\/p>\n<p>Un hombre religioso, dispuesto a cumplir las prescripciones lev\u00edticas, prepara su ofrenda para llevar al Altar. En casa, maltrata a su esposa y es negligente con las necesidades afectivas de sus hijos. Por otro lado, en el trabajo, es injusto con sus empleados. A \u00e9l, sin embargo, no le incomoda eso, pues, en su mente, solo quiere ser un fiel cumplidor de sus deberes religiosos.<\/p>\n<p>As\u00ed, el hombre camina por el patio de la Casa de Dios y mira el Santuario, donde est\u00e1 el Lugar Santo y el Santo de los Santos, una referencia de la manifestaci\u00f3n de la presencia del Alt\u00edsimo.<\/p>\n<p>Sus pasos siguen en direcci\u00f3n al Altar, con el fin de aproximarse al Se\u00f1or y adorarlo con su ofrenda. Pero, durante ese trayecto, en el que deber\u00eda estar completamente arrepentido de sus pecados y deseoso de ser aprobado por Dios, el hombre, de forma deliberada, contin\u00faa obstinado en sus errores e indiferente a la santidad del Todopoderoso y de Su Altar.<\/p>\n<p>El hombre religioso le entrega su ofrenda al sacerdote, pero este tampoco est\u00e1 preocupado por si aquel hombre est\u00e1 bien espiritualmente; a fin de cuentas, ni siquiera \u00e9l mismo tiene ese temor con respecto a su propia vida. De esa forma, ambos se tornan culpables al ofrecer sobre el Altar sacrificios impuros que ser\u00e1n reprobados por el Alt\u00edsimo.<\/p>\n<p>Frente a eso, d\u00eda tras d\u00eda, la pr\u00e1ctica de los sacrificios se hab\u00eda tornado una gran \u201cperformance\u201d para la mayor\u00eda de las personas, porque estas conoc\u00edan los Mandamientos Divinos de forma te\u00f3rica, pero les faltaba el temor para aplicarlos de modo eficaz y concreto a su propia vida.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza del Se\u00f1or Jes\u00fas, sin embargo, suscita nuevamente el prop\u00f3sito del Altar y de la ofrenda para toda la humanidad: volver a aproximarla a Dios y establecer su relaci\u00f3n con \u00c9l.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la ofrenda posibilita al ser humano a darle al Se\u00f1or Todopoderoso la honra que \u00c9l tanto merece.<\/p>\n<p>Mensaje substra\u00eddo de:\u00a0<strong>El Oro y el Altar<\/strong>\u00a0(autor: Obispo Edir Macedo)<\/p>\n<p>Si usted tiene una pregunta o le gustar\u00eda una orientaci\u00f3n:\u00a0<span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" href=\"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/contactenos\/\">Cont\u00e1ctenos<\/a><\/span><\/p>\n<p>Si usted le gustar\u00eda a\u00f1adir su nombre y el de su familia en el libro de oraci\u00f3n:\u00a0<a href=\"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/contactenos\/\"><span style=\"color: #000080;\">Libro de Oraci\u00f3n<\/span><\/a><\/p>\n<p>Regrese a la p\u00e1gina principal:\u00a0<span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" href=\"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/\">P\u00e1gina Principal<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPor tanto, si est\u00e1s presentando tu ofrenda en el Altar, y all\u00ed te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda all\u00ed delante del Altar, y ve, reconc\u00edliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.\u201d(Mateo 5:23-24). 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