{"id":330437,"date":"2021-01-12T08:20:53","date_gmt":"2021-01-12T16:20:53","guid":{"rendered":"https:\/\/wwwhml.universalchurchusa.org\/es\/?p=330437"},"modified":"2021-01-12T08:20:53","modified_gmt":"2021-01-12T16:20:53","slug":"el-pecado-esta-a-la-puerta-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/universalchurchusa.org\/es\/noticias\/post\/el-pecado-esta-a-la-puerta-de-todos\/","title":{"rendered":"El pecado est\u00e1 a la puerta de todos"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u201cSi haces bien, \u00bfno ser\u00e1s aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero t\u00fa debes dominarlo.\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 4:7).<\/p>\n<p>As\u00ed como Ca\u00edn no resisti\u00f3 al pecado que golpeaba a su puerta, aquel que ofrece ofrendas imperfectas en el Altar del Se\u00f1or no logra decirle <em>no <\/em>a la propia carne. Tal cosa sucede porque la persona ignora los principios establecidos por Dios, a fin de hacer todo a su manera.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque el deseo de pecar surja de forma audaz e insistente, el Todopoderoso afirma, categ\u00f3ricamente, que el ser humano tiene poder para dominarlo, en caso de que quiera. Le corresponde a cada uno rechazar al pecado con todas sus fuerzas.<\/p>\n<p>Ca\u00edn prefiri\u00f3 \u201cabrirle la puerta de par en par\u201d al mal y, por eso, sufri\u00f3 consecuencias mientras vivi\u00f3, sin hablar de su condenaci\u00f3n eterna, que ya est\u00e1 decretada, por haberse dejado vencer por el diablo.<\/p>\n<p>Frente a eso, por la ense\u00f1anza de las Escrituras, comprendemos que personas que act\u00faan como Ca\u00edn nunca conocieron a Dios y jam\u00e1s nacieron de \u00c9l; al contrario, \u00a1sus obras malas denuncian que son hijas del diablo!<\/p>\n<p><strong><em>\u201cEn esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano. Porque este es el mensaje que hab\u00e9is o\u00eddo desde el principio: que nos amemos unos a otros; no como Ca\u00edn que era del maligno, y mat\u00f3 a su hermano. \u00bfY por qu\u00e9 causa lo mat\u00f3? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.\u201d<\/em><\/strong> (1 Juan 3:10-12).<\/p>\n<p>Al asesinar a Abel, Ca\u00edn quiso hacerlo desaparecer. Es probable que, para ocultar su crimen, \u00e9l haya enterrado el cuerpo del hermano. Pero eso no lo eximir\u00eda de las consecuencias, pues, desde lo Alto, Dios ve\u00eda todo. La voz de la sangre inocente de Abel Le clamar\u00eda al\u00a0Todopoderoso.<\/p>\n<p>Por eso, aquel que hab\u00eda cometido tal maldad no quedar\u00eda de ning\u00fan modo impune. Aunque Ca\u00edn intentara olvidar su crimen, la imagen de su acto cruel estar\u00eda en su conciencia y lo perseguir\u00eda, con muchos otros dolores, mientras viviese.<\/p>\n<p><strong><em>\u201cY \u00c9l le dijo: \u00bfQu\u00e9 has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a M\u00ed desde la tierra.\u201d<\/em><\/strong> (G\u00e9nesis 4:10).<\/p>\n<p>Note que la justicia de quien vive la fe genuina clama en el Cielo. Aunque el justo est\u00e9 en silencio, su vida habla por \u00e9l delante de Dios. Entonces, por m\u00e1s duro que sea\u00a0sufrir injusticias en este mundo, eso es mejor que beneficiarse por medio de injusticias.<\/p>\n<p>Sabemos que, por tener consideraci\u00f3n por el Se\u00f1or y por Su Altar, gemiremos, pero tenemos la garant\u00eda de tenerlo a nuestro lado, y no contra nosotros.<\/p>\n<p>Quien teme a la Palabra jam\u00e1s desea tener en sus manos sangre inocente y, mucho menos, al Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos como su adversario.<\/p>\n<p>Entonces, si hoy usted est\u00e1 siendo calumniado, incomprendido y est\u00e1 siendo v\u00edctima de una injusticia, \u00a1no tenga miedo! Su vida derramada en el Altar es su ofrenda perfecta. Ella atrae hacia usted al mayor Abogado y Juez que puede existir: el Se\u00f1or Jes\u00fas. \u00a1\u00c9l le defender\u00e1\u0301 y har\u00e1 aparecer el <em>sol de la justicia <\/em>sobre su causa!<\/p>\n<p>Mensaje substra\u00eddo de:\u00a0<strong>El Oro y el Altar<\/strong>\u00a0(autor: Obispo Edir Macedo)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si usted tiene una pregunta o le gustar\u00eda una orientaci\u00f3n:<span style=\"color: #008000;\">\u00a0<a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/contactenos\/\">Cont\u00e1ctenos<\/a><\/span><\/p>\n<p>Si usted le gustar\u00eda a\u00f1adir su nombre y el de su familia en el libro de oraci\u00f3n:\u00a0<span style=\"color: #008000;\"><a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/contactenos\/\">Libro de Oraci\u00f3n<\/a><\/span><\/p>\n<p>Regrese a la p\u00e1gina principal:\u00a0<a href=\"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/\"><span style=\"color: #008000;\">P\u00e1gina Principal<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSi haces bien, \u00bfno ser\u00e1s aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero t\u00fa debes dominarlo.\u201d (G\u00e9nesis 4:7). As\u00ed como Ca\u00edn no resisti\u00f3 al pecado que golpeaba a su puerta, aquel que ofrece ofrendas imperfectas en el Altar del Se\u00f1or no logra decirle no a la propia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":243,"featured_media":330441,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[13372],"site":[18871],"class_list":["post-330437","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-palabra-de-dios","site-noticias-de-la-iglesia"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/243"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=330437"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330437\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":330445,"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330437\/revisions\/330445"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/330441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=330437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=330437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=330437"},{"taxonomy":"site","embeddable":true,"href":"https:\/\/universalchurchusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/site?post=330437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}